Un cuento de fin de mundo
¿Qué siente una niña, que, de repente, es arrancada de su familia por culpa de la pobreza? ¿De qué forma podrá continuar viviendo si es entregada a un grupo de hombres que solo desean obtener un lucro fácil de su vida miserable?
Esa realidad de Brasil — muy distante de imágenes famosas que muestran un paraíso repleto de innumerables riquezas — aún está presente y extendida por todo el país, incluso hoy en día. La verdad, es que, en muchos rincones olvidados y ocultos de la vista de las poblaciones llamadas civilizadas, reina solamente la más perversa desigualdad.
Por eso, las víctimas de ese ciclo repetitivo y nefasto son casi siempre niños. Niños cuya infancia inevitablemente se pierde en ese laberinto lleno de dolor, tristeza y soledad.
Puede ser un camino sin vuelta para todos ellos...

